Científicos estudian por medio de pez posibles efectos generacionales por arsénico 

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Un grupo de investigadores de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC) realiza una investigación sobre los efectos de la exposición al arsénico, a fin de comprobar si sus secuelas sobre el sistema nervioso son hereditarias. 

 

El estudio se sitúa en el campo de epigenética transgeneracional, indicó el profesor de la Facultad de Ciencias de la UABC, Ulises Pacheco Bardullas. 

 

“La idea parte de que durante el desarrollo embrionario algunas sustancias del ambiente tienen efectos sobre el epigenoma y pueden alterar el patrón de expresión de ciertos genes”, expuso. 

 

“De tal manera que cuando vamos creciendo, nos hacen más o menos propensos a ciertas enfermedades”, agregó el investigador de la UABC. 

 

En entrevista con la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), Pacheco Bardullas explicó que los efectos del arsénico se podrían transmitir en procesos hereditarios. 

 

Lo anterior, provocaría cambios en el epigenoma que pueden llegar hasta una tercera generación, incluso cuando la persona no se haya expuesto a la sustancia química. 

 

Para el desarrollo del estudio, el doctor emplea el pez cebra, animal de agua dulce, con múltiples cualidades biológicas, ya que a nivel genético posee cierta similitud con roedores. 

 

“En este proyecto tengo que producir generaciones y es mucho más sencillo trabajar generaciones con un pez pequeño con numerosa descendencia y de fertilización externa, a diferencia de los mamíferos que es interno”, sostuvo. 

 

Pacheco Bardullas consiguió una primera generación de peces cebra que fueron expuestos al arsénico, creando posibles alteraciones epigenéticas para las siguientes generaciones. 

 

“Lo que hemos demostrado hasta ahora es en relación con la exposición continua, que hay múltiples efectos en el organismo”, afirmó. 

 

La segunda generación de peses fue reproducida, sin embargo, no fueron sometidas al arsénico, a fin de comprobar que los efectos están presentes hasta una tercera generación, sin ser expuestos al químico. 

 

“Se va viendo en cada una de las generaciones qué efectos puede haber en el sistema nervioso. Uso marcadores de conducta, marcadores moleculares o marcadores epigenéticos para ver alteraciones, es mapear todo lo que pudo haberse afectado”, dijo. 

 

La investigación se encuentra en la tercera y última generación de peces, con la que buscarán probar el efecto del arsénico en las generaciones que no han sido expuestas. 

 

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) el arsénico es considerado una de las 10 sustancias químicas más preocupantes para la salud pública. 

 

En tanto, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) lo clasificó como cancerígeno para los humanos. 

 

Fuente: Notimex  

 

 

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